18/07/2022
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Casi sin pensarlo se organizó esta ruta. Aprovechando que teníamos los permisos familiares concedidos, ya que este mismo día teníamos una ruta interprovincial de más envergadura que quedó anulada días atrás, 3 miembros de la delegación Sevilla decidimos hacer una ruta por la sierra norte de Sevilla, conocernos, ver nuestras motos, y echar una mañana agradable, ya que hasta la fecha había sido imposible reunirnos.

A las 8:30 a.m., con puntualidad de reloj suizo, estábamos en la rotonda de inicio de la N-630 (o final, según se mire). Partimos dirección Almadén de la Plata. Esta carretera es muy agradable de recorrer, fue un día de poco tráfico motero, pero de muchos ciclistas que quedan en grupo desde primera hora de la mañana para entrenar por esta vía. Me gusta verlos en la carretera, con su disfrute y su sufrimiento al mismo tiempo, la famosísima “Media fanega” tiene tela marinera.

En unos 40 minutos estábamos en Almadén, donde paramos a desayunar, y charlamos largo y tendido sobre lo divino y lo humano, los libros de Miquel, el club, el próximo encuentro en Lugo, el cual estamos deseando que llegue la fecha y conocer al resto de miembros a nivel autonómico y nacional. Y sobre todo cómo, cuándo y por dónde hacer esta ruta a la otra punta de España, que de forma unánime decidimos que debe ser sin pisar autopista y recorrerla por carretera nacional. Esto nos llevó gran parte de la parada, fue un desayuno largo y extenso. Espero que a nadie le pitaran los oídos esa mañana.

Tomamos dirección la ruta del lobo, como se denomina coloquialmente, dirección Cazalla de la Sierra, famosa por sus aguardientes. Los tramos discurren entre dehesas, mucho toro bravo ganado vacuno pastando plácidamente, mucha curva, con una velocidad de 60 Km/hora, que al mismo tiempo que debes estar pendiente de la carretera, te permite disfrutar del paisaje. Llegamos al mirador y la figura del lobo, que estaba para nosotros solos (y eso es muy difícil de conseguir), disfrutamos de las vistas, nos hicimos foto de rigor, y nos saludó muy efusivamente una abeja, que por supuesto, dejamos seguir su camino.

Continuamos ruta y la segunda parada fue el embalse del Pintado, cuya presa es espectacular, invita al paseo y a contemplar el paisaje, tanto a un lado como al otro. Lástima lo seco que está, posteriormente consultando la página web de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, confirmé que está alrededor del 35% de su capacidad. ¡Jodida sequia!

Seguimos la marcha, el calor ya apretaba y fuimos directamente para el Pedroso, ya de vuelta para casa, y allí mismo decidimos ir a Castilblanco de los Arroyos por la carretera del pantano de Melonares, otro de los numerosos pantanos que hay en esta zona, tramo cortito pero exigente, que pone a prueba la suspensión de la moto, el asiento que llevas y la pericia del piloto. Una vez allí compramos pan, para mi parecer, uno de los mejores que se hacen, y dulces caseros para llevar a casa, y así ganar puntos para la próxima salida.

Mañana muy agradable, 214 km de carretera para disfrutar y no correr, bello paisaje, el nivel de estrés acumulado en la semana laboral desapareció, y la magnífica compañía de mis compañeros, muy buenos conductores y mejores personas.

Hasta la próxima.

  • Ruta #1 - Delegación de Sevilla
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