09/06/1508
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Tal día como hoy, 9 de junio de 1508, era nombrado el primer gobernador de Veragua en las capitulaciones de Burgos. Se trata de Diego de Nicuesa, nacido en la provincia de Jaén, en la Torre de Don Jimeno hacia el año 1477, en el seno de una familia de hidalgos. Había servido en la casa nobiliaria de Don Enrique Enríquez, tío de Fernando el Católico, lo que a la postre le serviría para tenerlo en cuenta como gobernador.

A la muerte de Isabel la Católica, y la posterior regencia del cardenal Cisneros, más preocupado por el norte de África, dejó el Nuevo Mundo en segundo lugar. Hasta que no volvió Fernando el Católico de Nápoles en 1507, no se retomó el interés, tomándose una serie de decisiones de fundamental importancia, como las capitulaciones de Burgos, dividiéndose Tierra Firme en dos gobernaciones, Veragua (Castilla del Oro) y Urabá (Nueva Andalucía).

Nicuesa llegó a La Española en la gran flota de Nicolás de Ovando el 15 de abril de 1502, haciéndose un hueco como hombre de negocios en el ramo de la alimentación. La explotación minera ya estaba en manos de los primeros pobladores, por lo que decidió hacer fortuna dando de comer a éstos.

Sus dotes como jinete, una habilidad escasa por esos lares, le llevó a participar en las incursiones de pacificación en los territorios de Higuey y Xaragua en 1503.

En 1508 viajó como procurador a Castilla con el fin de garantizarse no quedar al capricho de futuros gobernadores que pudieran despojarle de sus riquezas.

En su estancia obtuvo en menor medida los privilegios que anhelaba, pero además, el nombramiento de gobernador de Veragua, tierra inexplorada y que había sido descubierta en 1502 por Cristóbal Colón en su cuarto viaje. Su misión consistía en explorar y colonizar a su costa, la gobernación asignada por un plazo de cuatro años.

El 4 de septiembre de 1509 zarpaba desde Sanlúcar de Barrameda la flota de seis barcos, cuatro navíos grandes y dos bergantines con un aporte importante de vecinos de Écija.

Tras varios encontronazos con Diego de Colón, hijo del Gran Almirante que veía cómo la Corona había incumplido las Capitulaciones de Santa Fe, por las que se le otorgarían las gobernaciones de las tierras descubiertas, logró zarpar en noviembre de 1509 desde Santo Domingo hacia Cartagena de Indias tras la pista de Ojeda que se había apropiado de uno de sus barcos. Lo encontró derrotado en la Bahía de Calamar, donde Juan de la Cosa había perdido la vida a manos de los indios. A pesar de la traición de Ojeda, decidió ayudarle en la represalia contra los nativos.

Siguió la ruta para llegar al río Veragua según la carta de marear que le había proporcionado Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal, sin embargo, dicho mapa no era correcto, lo que le llevó a perderse en el mar. Una tempestad separó a las embarcaciones y la embarcación de Nicuesa naufragó en las costas de la Isla Escudo de Veragua, donde sobrevivió con su tripulación durante varios meses hasta que fue rescatado por Olano en el río Belén, a donde habían llegado con una barcaza que pudieron rescatar del buque.

Nicuesa lo apresó y partió en busca de un mejor sitio para asentar su primera colonia. Partió con sus hombres débiles y hambrientos y a merced de los indios que los atacaban, sin fuerzas para defenderse.

Finalmente llegó a un gran puerto natural al que llamó Nombre de Dios, donde construyó un fuerte de piedra para defenderse de los nativos.

En noviembre de 1510, un año después de partir con 600 hombres desde Santo Domingo, apenas quedaban vivos 60, la mayoría enfermos.

Fracasada su misión pobladora, se dirigió hacia Santa María de la Antigua, gobernada por Vasco Núñez de Balboa, para reclamarla como parte de su gobernación, pero las noticias de sus intenciones llegaron antes que él, por lo que su acogida no fue amistosa. Apenas pudo desembarcar.

El día 1 de marzo de 1511 partía con apenas diecisiete hombres de tripulación rumbo a La Española con la intención de quejarse a los oficiales reales, pero el bergantín en el que navegaba jamás llegó a su destino. Se desconoce si naufragaron o si perecieron en Cuba a manos de los indios, obligados a desembarcar por falta de víveres.

En cualquier caso, ésta es la historia de uno de los #exploradoresolvidados que tenía riqueza, poder y reconocimiento y el anhelo de mayores ambiciones le hicieron endeudarse y perderlo todo, incluso la vida.

  • Diego de Nicuesa
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