Tal día como hoy, el 29 de marzo de 1541, llegaba a la isla Santa Catalina la segunda expedición de Álvar Núñez Cabeza de Vaca. En dicha expedición iba el protagonista de esta efeméride. Se trata de Alonso Riquelme de Guzmán. Nacido en Jerez de la Frontera entre 1518 y 1519.
Tras un tiempo en la isla, la expedición se dividió en dos, una para ir por mar hasta Asunción, y la segunda por tierra hacia el mismo destino. En ese trayecto fue testigo del descubrimiento de las cataratas del río Iguaizú.
Al poco de llegar a Asunción, se le encomendó acabar con la sublevación que encabezaba el líder Tabaré. Riquelme asedió y derrotó a los sublevados con una victoria aplastante a pesar de estar en inferioridad numérica. La victoria impresionó a los nativos de la región y muchos pueblos se presentaron ante Riquelme para jurar vasallaje.
En 1544, Cabeza de Vaca sufrió un motín, tras ser acusado por Domingo Martínez de Irala por mala administración. Álvar Núñez terminó preso y enviado a España, y su adversario, Martínez de Irala, fue nombrado gobernador del Río de la Plata.
Riquelme, partidario de Cabeza de Vaca, se vio obligado a casarse con Úrsula de Irala, una de las hijas mestizas del gobernador. En 1558 nació su hijo Ruy Díaz de Irala, quien pasaría a la historia por ser el primer cronista e historiador argentino.
Participó, junto a su suegro, en la conquista de la región de Guayra, en el actual Brasil, donde fue nombrado lugarteniente General del Guayra.
Años después, en 1569, los partidarios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, lo encarcelaron, por considerarle un traidor al casarse con la hija de Irala. Estuvo preso más de tres años, hasta que lo liberaron, reponiéndole en el cargo, puesto que ocupó hasta su muerte en 1577.