El 12 de mayo de 1503, nacía en Constanza (Alemania), uno de los #exploradoresolvidados. Hablamos de Jorge Ehinger, o en su idioma natal, Georg Ehinger. Hijo del comerciante Hans Ehinger, quien junto a sus hermanos Enrique (Heinrich) y Uldarico (Ulrich), colaboraban con los Welser en negocios en España. De hecho, su hermano Enrique era el factor de los banqueros Welser en Zaragoza y adquirió en 1522 parte del clavo que llegó a España junto a Juan Sebastián Elcano tras completar la vuelta al mundo.
Jorge llegó a la Corte española muy joven, a la edad de 15 años y fue hecho caballero. Hacia 1526, Lázaro de Nuremberg, representante de los Welser en Sevilla, logró que la Corona autorizara enviar a alemanes a las factorías situadas en el Nuevo Mundo. De esta forma, enviaron a Ehinger junto a Ambrosio Alfinger, posiblemente también hermano suyo, a La Española. Por entonces, los banqueros negociaban con las mercancías que traían los portugueses a Europa, pero el interés estaba en establecer factorías en Santo Domingo para canalizar dicho comercio desde allí.
De esta forma, el 27 de marzo de 1528, Enrique Ehinger junto a su segundo, Gerónimo Sailer, en representación de los Welser, lograron firmar el convenio entre la Corona y los Welser, de modo que se les cedía tierras en Tierrafirme entre los cabos de Maracapaná y de la Vela (Venezuela) para poder gobernarla, explorarla y colonizarla.
Firmado el acuerdo, nombraron a Alfinger gobernador de Venezuela. Jorge permaneció en la Española hasta que en enero de 1530 embarcó junto a Nicolás Federmann hacia Santa Ana de Coro, con la intención de investigar la desaparición de Alfinger, a quien habían dado por muerto en una expedición buscando el Mar del Sur, descubierto en 1513 por Vasco Núñez de Balboa, y el Dorado, anhelo de los Welser.
En Coro intentó que lo nombraran gobernador por ser el apoderado de su hermano Enrique, sin embargo el cabildo no lo autorizó. Este hecho le hizo volver a La Española donde seguiría al cargo de la factoría. Se cree que murió allí años más tarde.